Después de haber contrastado las formas que toman distintos webs de parlamentos nacionales como Portugal, Francia o Italia, entre otros, vemos como no es necesario ir tan lejos para observar una gran variedad de modelos. Las mismas Comunidades Autónomas del Estado español nos sirven para darnos cuenta que las principales instituciones representativas de éstas (los Parlamentos) pueden adoptar multitud de formatos en sus webs según el grado de interés que tengan en acercarse a sus ciudadanos.
En este escrito solo se quiere destacar algunos elementos característicos y curiosos de los sitios web de tres Comunidades: Catalunya, Madrid y Euskadi. El motivo de la elección de estas Comunidades se debe a que, como dice Mercè Mateu, el uso de las TIC en los parlamentos debe analizarse teniendo en cuenta “el entorno cultural, nivel de desarrollo económico y práctica política” de los territorios dónde pertenecen. De forma poco estricta podría decirse que las tres Comunidades comparten niveles similares en estos aspectos.
Los elementos que se quieren destacar son principalmente tres: la sencillez del web del Parlamento de la Comunidad de Madrid, la originalidad del Parlamento de Euskadi y la usabilidad del Parlamento catalán.

En el caso de la Comunidad de Madrid hemos utilizado el término sencillez para describir un sitio de fácil navegación (con mapa, siete elementos justos en el menú, regular contraste y uso de los colores…), aunque puede criticarse que el hecho de construir la página con Macromedia Flash sirve para hacer más atractivo el sitio, pero relentece levemente la recuperación de información debido a las animaciones innecesarias del menú. En términos de contenido es igualmente sencillo, pues ofrece los contenidos suficientes (información institucional, leyes…), pero se hecha en falta algunos elementos de interacción y el ánimo de dotar de un valor añadido genuino del web. Hasta el momento hemos observado la cara más positiva de la sencillez, pero también hay elementos bastante negativos a destacar. Para empezar, no se aprovecha la buena navegabilidad del web para completarlo con una correcta accesibilidad. En este aspecto la Asamblea de Madrid solo ofrece una versión texto del web y pone a disposición archivos de vídeo no visualizables ni con el reproductor de Windows ni con Real player. Las características menos apreciadas del web son el malbaratamiento de recursos (hay una presentación de la página, pero para verla debes pulsar en un link de la home, por lo que no tiene ni la función que le da el nombre); problemas en el uso de Flash (en la home se distingue la posibilidad de ver la página en Flash o solo en texto, pero cuando pulsas la versión Flash se abre una ventana nueva que no puede maximizarse, lo cual da problemas de usabilidad); y, finalmente, la peor cara de la sencillez es que no se preocupan ni de la propia imagen corporativa, pues tanto el correo que se ofrece en el web, como los mensajes de error pertenecen al grupo Uni2 y se hace mucha propaganda de ello.

En el caso del Parlamento vasco, nos encontramos ante el sitio web visitado más original. Aquí solo se destacarán pocos elementos de éste. El primer dato a mencionar es la clasificación por perfiles que se hace en la misma home page, donde se diferencia entre una dataweb (que es principalmente una web que recoge todo tipo de información institucional, base de datos de leyes, publicaciones…) y una mediaweb (que ofrece una visita virtual al Parlamento, vídeos varios y todo tipo de juegos relacionados con actividades parlamentarias) –ver foto-. Lo que se quiere poner en relieve de este web es que se sacrifica parte de la usabilidad a favor de la atracción y fidelización de los ciudadanos. La verdad es que el sitio ha hecho algunos esfuerzos para mejorar la accesibilidad y la navegabilidad, aunque, en la práctica, la originalidad que la caracteriza impide el desenvolverse fácilmente dentro de ésta, pues cuesta identificar donde encontrar la información requerida. Como contrapartida, no obstante, puede que de este modo se de solución a dos de los principales problemas de la sociedad española y vasca: la desafección política y la brecha digital. Estos aspectos raramente son tratados cuando se analizan los webs de organizaciones o instituciones, pero aquí queremos introducir una reflexión al respecto. El punto de vista defendido es que, al ofrecer contenidos de este tipo, se puede incentivar a la utilización de estos sitios por razones que van más allá del uso puramente informativo. Así pues, sectores que en condiciones normales no son proclives a visitar webs de contenido político (niños, jóvenes, gente mayor, amas de casa…), puede que sí lo hagan con esta oferta. No obstante, donde falla el parlamento de Euskadi es en no facilitar la usabilidad a estos sectores (que suelen ser los menos habituados al uso de internet), por lo que no se consigue ni una ni otra cosa.

El caso catalán es el que menos se tratará aquí. Principalmente, lo que lo caracteriza es su previsibilidad, facilitando así la navegación. Además, debe enfatizarse su preocupación por la usabilidad, ya que se ofrecen los servicios más destacados en forma de directorio y bajo cada etiqueta del menú se lee una breve explicación de lo que puedes encontrar en ellas. En cuanto a contenidos, el caso catalán debe ser de los más completos, puesto que, además de ofrecer los servicios de documentación, también ha desarrollado, más que los otros, los elementos de interacción. En este aspecto se destaca el espacio del President y el apartado de consultas ciudadanas.

En conclusión, vemos como en el caso de Catalunya se ha producido un intento de acercamiento al ciudadano en base a la oferta de contenidos de interés y una arquitectura de la información que da previsibilidad al web (con el riesgo de ser un web excesivamente sobrio). En el caso de Euskadi la apuesta ha sido por un web que quiere ser atractivo al ciudadano en base a su oferta de entretenimiento. En este aspecto Euskadi se lleva la mejor nota, pero el problema se encuentra en que el resultado ha sido un web poco práctico y quizás con un contenido impropio de él (su target difícilmente acudirá al web en busca de esto). Finalmente, en cuanto a la Asamblea de Madrid podríamos decir que ni tan siquiera han tenido la intención de acercarse al público, pues ofrecen un web sencillo con dificultades de accesibilidad. Es por todo esto que decimos que hay una cara buena, una mala y otra peor de los webs parlamentarios.